Para escribir primero es necesario naufragar. Hay que naufragar como si llevara la vida en ello, tirar las ideas por la borda y quedar a la deriva asido de lo primero que salga a flote.
A lo largo de un año a la deriva, fui excluyendo todas aquellas parrafadas que se habían sumido en la nada del sentido, y que de tan recargadas de esos sinsentidos se hundieron por su propio peso. Antes tenía un largo trecho recorrido en mi mejor composición, a la que poco a poco fui despojando de su palabrería inútil hasta dejarla en conceptos e ideas, que de nuevo vuelven a encontrarse en un único manuscrito impreso en mi cabeza.
No fueron mis escritos los únicos en sufrir la implacable censura de la falta de sentido, sino también cualquier idea que hubiese expresado en cualquier medio: empecé a arrancar hojas de los cuadernos, tirar dibujos que hasta entonces eran como tesoros, incluso forzar a borrar de mi cabeza todo lo que era prescindible.
Así es como se naufraga, cuando ya no tienes cosas sobre las que flotar en tu cabeza, ni pretextos que te lleven de un lado a otro, ni la necesidad de rumbos utópicos planteados por individuos a los que ignoras. Pero tampoco hay que dejarse engañar por el nihilismo superfluo que comparte la sociedad, ni permitir que tu entorno determine el bien que decidas perseguir. Aun y todo esto, soy consciente de que poseo un conocimiento, y que este viene dado por otros, y que lo que pueda llegar a perseguir lo haré en base a esto (porque por mucho que lo deteste, negar a otros es negarse a uno mismo), por lo que no puedo negar la evidencia de que yo también alcanzaré algo por poco que crea en ello ahora.
Soy consciente de que llegaré a algo aunque no me planteé de que se trate, ¿no es acaso más interesante de este modo? Dirigirse al horizonte sin querer adivinar lo que se vislumbra en él…
Me alegra mucho ver que vuelves a escribir, esperemos que lo hagas mucho más a menudo!!!
Quizá este post no sea solamente una base moral (puede que una de tantas, pero para mí la más válida de todas) para dedicarse a la escritura, sino también para la vida en general.
Creo que has resumido muy bien unas ideas esenciales, de forma clara, aunque luego para aplicarlas a la gente se nos vuelvan bastante turbias.
Me alegro de volver a leerte ^^
Podría decirse que esta es la moral que se aplica a mi, aunque no digo que alguien pueda sentirse inspirado o identificado con ella.
Gracias por leer, chico@s.